Hay diversas maneras de tratar el tema de los vampiros, no sólo de éstos sino de los "muertos vivientes", en los que, al menos en mi parecer, los zombies también pueden entrar en esta categoría, además de que tienen algo en particular que los hace diferentes (a veces), sólo que en el caso de los vampiros hay una gran diversidad de funciones o características particulares. Por ejemplo, algunos vampiros pueden andar durante el día, mientras que otros sólo son nocturnos; y actualmente, en una de las peores películas de vampiros, estos seres brillan con la luz del sol... Mejor pasemos a otra cosa.
La invensión de Cronos (1993) trata acerca del mito de la inmortalidad, la cual se consigue a través de un extraño objeto en forma de escarabajo, creado por un antiguo alquimista y, después de muchos años, se encuentra al alcance de un viejo anticuario, quien por accidente lo usa cuando éste le entierra unos aguijones en la mano del anciano y a partir de ahí se da un giro inesperado a su vida.
Guillermo del Toro ofrece una novedosa propuesta de esta clase de seres sedientos de sangre, pues no presenta al vampiro propiamente, ya que en este caso el pase a la inmortalidad proviene de un objeto que sólo nos brindan cierta información sobre él, pero no se explica exactamente su funcionamiento (gran acierto del director, pues echaría a perder el misterio que envuelve a esa "cosa"). Además de que se trata el tema de la alquimia, el cual ha encerrado varios enigmas durante muchos años, y que en esta ocasión se retoma para dar origen a una diferente clase de vampiro, o como se le quiera llamar en este caso.
Es un buen acierto del director poner como protagonista a un adulto de edad avanzada (Federico Luppi), quien no tiene ni el conocimiento ni la intención de usar el artefacto con la intención de obtener la "juventud eterna", pues conforme transcurre la historia, Gris, el anticuario, (véase el nombre que tienen y la relación con su vida) empieza a comportarse de una manera extraña que raya en lo grotesco, pues el contraste entre la imagen del anciano con las acciones brindan unas escenas un tanto perturbadoras.

Tal vez si se hubiera desarrollado un poco más el protagonista, la película ofrecería más elementos para generar amplias interpretaciones; sin embargo, tiene componentes interesantes que hacen un filme de calidad: la música; la elección del protagonista como ya se mencionó; la niña que es la cómplice de su abuelo, lo cual marca la inocencia y la verdadera juventud, al contrario del viejo; y que el responsable de esta condición vampírica provenga de un misterioso objeto.
La película es principalmente fantástica, pues el horror se presenta en las acciones del anciano y en la incertidumbre de cómo acabar con el horrible destino al que está sujeto el protagonista, pues la inmortalidad que recibe no se maneja como un regalo, sino como una maldición; la eterna existencia que buscaban los alquimistas resulta ser una cadena de desgracias que se oponen al deseo de poseer la añorada juventud.
Nota: Se me olvidó comentar la relación del título de la película con la mitología griega, bueno, ahí también se puede sacar algo para interpretar la historia.

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