martes, 23 de abril de 2013

In my skin, entre el drama y el horror


Definitivamente, una de la películas que más me ha impactado es In my skin (2002), es tal el horror y angustia que te provoca al verla que se ha convertido en una de las pocas películas que realmente logran el objetivo de conectar al espectador con lo repulsivo de la historia.

En In my skin no hay criaturas sobrenaturales ni asesinos, sólo una mujer perturbada que se obsesiona con su cuerpo y no puede dejar de arrancar su piel; no es necesario litros de sangre como en el gore para impactarte, sino la manera en la que esa chica se mutila provoca repulsión y la vez morbo por continuar mirando la escena. 

La película gira en torno a Esther (Marina de Van), una mujer que sufre un accidente en el que se lastimó la pierna, sin embargo, parece no sorprenderse o sentir dolor cuando ocurre; a partir de ese suceso, ella, aparentemente, se obsesiona con su cuerpo y no puede evitar pensar y cortar su piel con el propósito de conservarla.

Asimismo, a lo largo de la película se puede apreciar la transformación de Esther de una manera “natural”, pues se nota cómo va aumentando su trastorno de acuerdo con sus acciones y su comportamiento hacia los demás. Por ejemplo, la primera vez que ella se corta ocurre en su oficina después de que se asume que ella no puede dejar de pensar en su piel, y se nota cómo su obsesión la aleja de sus seres queridos y también afecta su vida laboral. Es tanto su deseo de lacerar su cuerpo que es capaz de encerrarse en un hotel para llevar a cabo una sesión de cutting que  dejará al público sin aliento; pues es claro que la película no es apta para sensibles.

In my skin es, absolutamente, un filme perturbador, ideal para aquellos amantes del horror que desean ver algo diferente, donde el horror no surge de algo o alguien, sino del instrumento más poderoso del hombre: su mente.

martes, 12 de febrero de 2013

The Cabin in the Woods; otra manera de ver el terror

En esta ocasión hablaré de un filme que al parecer, entre los fanáticos del terror, se volvió popular y del agrado de muchos cinéfilos del género, y es que la peli da buenas razones para convertirse en una grata opción para pasar el fin de semana, por ejemplo.

Antes de continuar, debo aclarar que voy a hablar de varios aspectos de la película que podría arruinar si no la han visto. The Cabin in the Woods (2011) es, evidentemente, una parodia no sólo a las películas slasher, sino que retoma los elementos y criaturas propios del género de terror para ridiculizarlos y mostrar un "nuevo aire" a este tipo de cine. Así, diré que la considero como un horror comedy, que para nada tiene la intención de provocar miedo en el espectador, pues lo que espera de éste es que sea capaz de reconocer y establecer un vínculo con la historia a partir de todos los guiños que sugieren conocimientos sobre los patrones de las películas de terror.

Por lo anterior, el público debe mirar el filme con la idea que señalo arriba, pues es obvio que se plantean las mismas características que en cualquier slasher movie, sólo que el hecho de que haya un grupo de científicos que planean acabar con los jóvenes encerrándolos en el bosque y enviarles criaturas malignas o monstruos es original, pues resulta cómico ver a  unicornios, zombies, fantasmas, y demás seres que aluden a la gran diversidad de personajes presentes en las pesadillas de la gente o que hacen referencia a personajes populares del cine de terror, como Hellraiser e It

La película hace toda una mezcla de los clásicos del terror con un sentido cómico; los personajes principales que también siguen los estereotipos en este tipo de historias no tratan de sobresalir, sino que, al igual que los monstruos, hacen su parte y no se ve esa "lucha" por conseguir el protagónico.

Tal vez esta sátira que propone la película es para mencionar que el género de terror no está en decadencia y que hay formas "frescas" de tratarlo. ¿Para que ver otra película "churro" de slasher cuando puedes mirar The Cabin... y reírte un buen rato mientras ves criaturas terroríficas?

viernes, 1 de febrero de 2013

Cronos; la otra cara del vampiro

Hay diversas maneras de tratar el tema de los vampiros, no sólo de éstos sino de los "muertos vivientes", en los que, al menos en mi parecer, los zombies también pueden entrar en esta categoría, además de que tienen algo en particular que los hace diferentes (a veces), sólo que en el caso de los vampiros hay una gran diversidad de funciones o características particulares. Por ejemplo, algunos vampiros pueden andar durante el día, mientras que otros sólo son nocturnos; y actualmente, en una de las peores películas de vampiros, estos seres brillan con la luz del sol... Mejor pasemos a otra cosa.

La invensión de Cronos (1993) trata acerca del mito de la inmortalidad, la cual se consigue a través de un extraño objeto en forma de escarabajo, creado por un antiguo alquimista y, después de muchos años, se encuentra al alcance de un viejo anticuario, quien por accidente lo usa cuando éste le entierra unos aguijones en la mano del anciano y  a partir de ahí se da un giro inesperado a su vida.

Guillermo del Toro ofrece una novedosa propuesta  de esta clase de seres sedientos de sangre, pues no presenta al vampiro propiamente, ya que en este caso el pase a la inmortalidad proviene de un objeto que sólo nos brindan cierta información sobre él, pero no se explica exactamente su funcionamiento (gran acierto del director, pues echaría a perder el misterio que envuelve a esa "cosa"). Además de que se trata el tema de la alquimia, el cual ha encerrado varios enigmas durante muchos años, y que en esta ocasión se retoma para dar origen a una diferente clase de vampiro, o como se le quiera llamar en este caso.

Es un buen acierto del director poner como protagonista a un adulto de edad avanzada (Federico Luppi), quien no tiene ni el conocimiento ni la intención de usar el artefacto con la intención de obtener la "juventud eterna", pues conforme transcurre la historia, Gris, el anticuario, (véase el nombre que tienen y la relación con su vida) empieza a comportarse de una manera extraña que raya en lo grotesco, pues el contraste entre la imagen del anciano con las acciones brindan unas escenas un tanto perturbadoras.


Tal vez si se hubiera desarrollado un poco más el protagonista, la película ofrecería más elementos para generar amplias interpretaciones; sin embargo, tiene componentes interesantes que hacen un filme de calidad: la música; la elección del protagonista como ya se mencionó; la niña que es la cómplice de su abuelo, lo cual marca la inocencia y la verdadera juventud, al contrario del viejo; y que el responsable de esta condición vampírica provenga de un misterioso objeto.


La película es principalmente fantástica, pues el horror se presenta en las acciones del anciano y en la incertidumbre de cómo acabar con el horrible destino al que está sujeto el protagonista, pues la inmortalidad que recibe no se maneja como un regalo, sino como una maldición; la eterna existencia que buscaban los alquimistas resulta ser una cadena de desgracias que se oponen al deseo de poseer la añorada juventud.

Nota: Se me olvidó comentar la relación del título de la película con la mitología griega, bueno, ahí también se puede sacar algo para interpretar la historia.

lunes, 3 de diciembre de 2012

The Loved Ones; inolvidable (y sangrienta ) noche de graduación

El baile de graduación se ha prestado en varias ocasiones para dar pie a una película de terror, o bien, formar parte importante de ésta, como la popular Carrie o Bloody Mary. En The Loved Ones (2009) no se tocan temas sobre lo paranormal, sino que es una película en la que el director, Sean Byrne, hizo una mezcla de gore, humor negro, y horror* que hacen que el filme sea divertido y original.

La historia es acerca de un muchacho llamado Brent (Xavier Samuel) que vive perturbado a raíz de la muerte de su padre, pues siente culpa de lo ocurrido en el accidente automovilístico donde se dio la tragedia. Lola (Robin McLeavy) invita a Brent al baile de graduación, pero él rechaza su invitación, pues irá con su  novia, Holly. Sin embargo, Brent es secuestrado y al tal parece que pasará una inolvidable noche al lado de Lola, quien resulta no ser tan boba e inocente.

La fotografía de la película es buena, además la selección de canciones crean una atmósfera sarcástica en ocasiones; las tomas suelen "confundir" al espectador, pues parece que nos mostrarán algo que resulta que no es lo que se esperaba. En el trascurso del "baile de graduación", se muestran dos historias, la de Brent y la de su amigo que invita a una chica gótica a la fiesta, así que resulta irónico como mientras uno está intentando ligar, el otro está al borde de la muerte, y la música y cambio de tomas hacen que sea entretenido.

También el personaje de Brent suele hablar poco en la historia, especialmente durante su estancia con Lola, lo que permite que el público perciba la desesperación del chico por no poder gritar o reclamar por su situación, además de que eso da pie para que el diálogo con sus agresores se vuelva nulo y los "antagonistas" demuestren su propia versión.

The Loved Ones es una película que realmente vale la pena ver, es original y divertida para los que gustamos del horror, pues sus tintes humorísticos hacen que se pase un buen rato entre salpicones de sangre y playlist con variedad.

*Recordar que el terror está relacionado con las cuestiones sobrenaturales, mientras que el horror se basa en crímenes cometidos por personas, o puede ser una mezcla de ambos géneros, como por ejemplo la película The Shining, de Kubrick.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Siniestro, renovando el found footage





Hoy en día las películas de terror con bajo presupuesto suelen recurrir a lo que ahora se le conoce como género found footage, es decir, la película  resulta ser una filmación encontrada como evidencia de un reportaje, o en la misma trama aparecen videos que forman parte de ésta, así como la grabación de cintas dentro del filme. En esta categoría entran las películas populares como El proyecto de la bruja de Blair, una de las pioneras en este género, sin olvidar a "la madre" del found footage o el denominado mondo : Holocausto Canibal, también Actividad paranormal y sus numerosas secuelas.

Últimamente, el found footage se ha sobreexplotado; hay bastantes películas que recurren a este “estilo”, pero muchas han caído en lo aburrido, siempre cuentan la misma historia “pero diferente”; otros personajes, diferentes fantasmas o asesinos, y resta popularidad y prestigio al género, pues con él se han logrado películas bastante aceptables, como la que mencionaré a continuación.

Siniestro (2012), dirigida por Scott Derrickson, cuenta la historia de un escritor, Ellison Oswalt (Ethan Hawke), quien está empeñado en lograr un segundo éxito literario como lo había conseguido años atrás con una novela policiaca. Para que eso ocurra, Ellison decide mudarse de ciudad para realizar una investigación sobre el asesinato de una familia, en la cual se desconoce el paradero de uno de los integrantes, una niña. Ellison está dispuesto a seguir de cerca el caso, tanto que se muda a la misma casa donde fue la masacre; a partir de ahí comienza su desgracia.

El carácter de found footage surge debido a que Ellison encuentra en su nueva hogar unas citas 8mm que pueden considerarse snuff, lo que le da originalidad a la película. Si bien ya existe una gran cantidad de producciones que aparentan ser snuff, no precisamente están consideradas dentro del found footage, así que le da un toque especial a la movie. En esas películas caseras que encuentra, además de ser perturbadoras, existe un gran enigma acerca de quién es el que graba todos los asesinatos; incluso hay algo sobrenatural en este misterio.

La película tiene varios elementos de suspenso, sí te da uno que otro susto, pero si no has checado el tráiler te recomiendo que NO LO VEAS, pues tiene mucho spoiler que te arruinaría buenos momentos que harían sobresaltarte (o tratarían, en caso de que seas un aficionado al terror). Además el protagonista se desarrolla muy bien a lo largo de la trama, pues muestra su lado “egoísta” al sobreponer sus intereses ante los de su familia; y también su moral queda en duda, ya que prefiere continuar viendo las cintas para “informarse” que avisarle a la policía sobre su hallazgo; el morbo y los deseos por alcanzar la fama nuevamente hacen que Ellison deje, por momentos, su papel de padre y esposo ejemplar.

Por supuesto que Siniestro tiene algunos clichés de las películas de terror; el clásico bat para defenderse al oír ruidos extraños, no prender la luz y andar a oscuras en la casa, sustos cuando se supone que ya pasó el peligro, etc., pero no por ello deja de ser una opción para pasar un buen rato y volver a tener esperanzas en el ya malgastado found footage.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

I saw the devil: La venganza nunca es sufiente

Definitivamente el tema de la venganza es uno de los más socorridos en el cine, es el medio por el cual gira la trama y a veces lo manejan de tal manera que muestra hasta dónde es capaz el hombre de pagar con la misma moneda (o peor) los daños que se le han atribuido. Existen diversas historias de esta clase, pero hoy me centraré en una obra maestra coreana, I saw the devil, de Kim Jee-Woon, director de la conocida A tale of two sisters.

Una gran parte de películas orientales se centran en el tema de la venganza; regularmente las historias de maldiciones y fantasmas se enfocan en el deseo de perjudicar a quienes dañaron a los ahora espíritus para poder “estar en paz” o seguir una línea de maldad que afecta a cualquiera que se interponga en su camino. Sin embargo, existen otras historias sobre este tema que poco o nada tienen que ver con lo sobrenatural. I saw the devil cuenta la historia de Kim Soo-hyeon (Lee Byung-hun), un joven ávido por cobrar venganza del asesino que mató a su prometida, lo que lo lleva a travesar por un camino que explora los límites de la maldad, locura y violencia.

Kyung-chul (Choi Min-sik), quien aparece como protagonista en otra excelente producción sobre la venganza, me refiero a Oldboy, hace una espléndida actuación como el asesino serial de jóvenes mujeres, a quienes viola y luego descuartiza (digo, cada “matón” tiene su propia metodología). A lo largo de todo el filme vemos cómo este hombre no tiene ni el más mínimo sentido de lo que es la compasión o el dolor, que es capaz de cualquier cosa para no permitir que su nuevo enemigo, Soo-hyeon, salga victorioso en esta sangrienta cacería.


El personaje de Kyung-chul no sólo demuestra ser un hijo de perra, sino que podemos observar que es un hombre totalmente consciente de sus acciones y sumamente despiadado, que no tiene miedo y no se da por vencido fácilmente. Es un personaje tan bien construido que en definitiva llegamos a sentir una gran aversión por él, o incluso, en algunos momentos, compasión (bueno, no tanto).

 


Por otra parte se encuentra Soo-hyeon, quien da un giro completo a su vida cuando decide cobrar con creces la muerte de su novia. Su deseo de venganza se convierte en obsesión, pues no se siente satisfecho cada vez que debe enfrentar al asesino, sino que cada vez la ira se vuelve más ávida y nunca son suficientes los recursos que él aplica para dañar al enemigo. En el desarrollo de la trama se aprecia cómo evoluciona este personaje y su transformación ocasionada por la sed de venganza.

En definitiva es una grandiosa película que cumple que varios requisitos para ser una excelente opción. La fotografía es muy buena; los escenarios y la música le dan una ambientación perfecta, además de la historia y las actuaciones de los protagonistas que dan como resultado una de las películas sobre venganza que no deben dejar de ver.